En su actualización de riesgos de otoño 2026, las Autoridades Europeas de Supervisión (EBA, Eiopa y ESMA) identifican como las principales vulnerabilidades del sistema financiero las siguientes: la dependencia de proveedores e infraestructuras de fuera de la UE, las tecnologías emergentes y el crédito privado.
El informe indica que, pese a las tensiones geopolíticas y la volatilidad de la energía y los criptoactivos, el sistema financiero europeo ha permanecido con fundamentos sólidos. De hecho, las aseguradoras y los fondos de pensiones han reforzado su capital.
Dependencias externas
El sistema financiero europeo depende en demasía de infraestructuras, empresas y mercados situados fuera de la UE. Un dato especialmente relevante se observa en los fondos de renta variable europeos: sobre el 52% de la exposición geográfica corresponde a EE. UU. Por otro lado, los fondos de renta fija muestran una exposición más diversificada, con una representación europea del 45%. Por ello, es uno de los principales retos del sistema asegurador actual.
La concentración en proveedores TIC fuera del Espacio Económico Europeo eleva el riesgo cibernético, al no responder a los estándares europeos.
Las principales operaciones que dependen de entidades no comunitarias son:
- Compensación. Una parte importante de la compensación de derivados europeos se realiza mediante CCP (cámaras de compensación) no europeas.
- Operaciones de recompra.
- Calificaciones crediticias.
La dependencia de contrapartes no comunitarias expone al sector a otros regímenes regulatorios y a acontecimientos geopolíticos externos, posibilitando que un shock externo se transmita rápidamente al sistema europeo.
Crédito privado
Otro reto del sistema asegurador es el rápido crecimiento del uso de créditos privados. Si bien todavía tienen un reducido peso en la UE –representando el 0,6% de los activos bancarios–, están creciendo a gran velocidad a escala mundial y la exposición agregada de bancos y aseguradoras es limitada. El problema es que estos mercados suelen presentar:
- Menor transparencia
- Valoraciones menos frecuentes
- Dificultades para conocer el verdadero nivel de apalancamiento
- Mayor riesgo de crédito
- Posibles problemas de liquidez
- Datos incompletos sobre las exposiciones
El informe apunta a la exposición al mercado estadounidense y a los desajustes de liquidez de los fondos, que podrán trasladar tensiones a la banca.
Ciberseguridad e IA
La dependencia de proveedores tecnológicos externos —especialmente cloud y software— está aumentando el riesgo operacional. Este es el reto del sistema asegurador que más proyección parece que vaya a tener. Si bien permiten almacenar de forma accesible y sencilla mucha información, el 60% de los bancos identifica las dependencias relacionadas con soluciones de pago como un riesgo material, según revela un estudio de EBA.
La IA añade una nueva dimensión a esta preocupación. Pues los modelos avanzados permiten:
- Identificar vulnerabilidades informáticas a mayor velocidad.
- Facilitar ataques de ingeniería social.
- Aumentar la escala de determinados ciberataques.
- Facilitar manipulación de información.
- Generar problemas de integridad o disponibilidad de sistemas.
La preocupación, por tanto, no es simplemente «la IA puede cometer errores», sino que IA + concentración tecnológica + interconexión financiera pueden amplificar un incidente operativo.
Situación actual del sector asegurador
Para el sector asegurador, el informe transmite una imagen relativamente estable. Los ratios de solvencia de las aseguradoras de vida y no vida permanecen estables, mientras que la rentabilidad del negocio no vida se mantiene en niveles razonablemente estables. Asimismo, las posiciones financieras de las aseguradoras y de los fondos de pensiones han mejorado.
No obstante, la interconexión internacional de las aseguradoras europeas constituye un elemento relevante, especialmente a través de sus inversiones y de las operaciones de reaseguro, más que de sus obligaciones frente a los asegurados.
Las principales exposiciones internacionales del sector asegurador son:
- Inversiones. Aproximadamente el 13% de las inversiones de las aseguradoras están vinculadas a mercados situados fuera del Espacio Económico Europeo.
- Provisiones técnicas. Solo alrededor del 3,2% de las provisiones técnicas corresponden a riesgos situados fuera del EEE, por lo que la exposición asociada al pasivo asegurador es relativamente limitada.
- Reaseguro. Cerca del 28% de los riesgos cedidos en reaseguro se transfieren a contrapartes situadas fuera del EEE, constituyendo uno de los principales canales de interconexión internacional del sector.
- Primas. Aproximadamente el 10% de las primas brutas proceden de negocio desarrollado fuera del EEE.
Por tanto, la principal exposición internacional del sector asegurador se concentra en el activo y en las operaciones de reaseguro, mientras que la exposición vinculada al pasivo asegurador es significativamente menor. Esta dependencia de mercados y contrapartes no comunitarias expone al sector a otros marcos regulatorios y a acontecimientos económicos y geopolíticos externos, posibilitando que un shock externo se transmita al sistema asegurador europeo a través de sus inversiones o de sus relaciones de reaseguro.
¿Cómo mejorar la gestión y el control de los riesgos?
En un entorno marcado por una mayor interconexión financiera, dependencia tecnológica y aparición de nuevos riesgos, disponer de información fiable y centralizada resulta fundamental para anticiparse a posibles vulnerabilidades. Las entidades aseguradoras necesitan herramientas que faciliten la identificación de exposiciones, el seguimiento de riesgos y la toma de decisiones basada en información actualizada.
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